jueves, 10 de junio de 2010
lily (ness)
Oh lily! Oh pretty lily! I can say your name a million times in a row, again and again, and never get tired of it (and never say never cause you never know). Oh lily! Where were you this morning? I opened my eyes when I heard the alarm clock and I didn't find your green look, your smooth skin that taste like honey and grapefruit.
Oh lily! Where were your lips when the sun shined on my face while I was still in bed? Did you get tired of italian food? No more noodle for you? Oh noodle! With you I will go around the world a million times in a row, again and again, and meet as many pretty people as we can.
Oh lily! I'm just trying to fill this hole with words, I don't want to keep falling on it anymore.
viernes, 4 de junio de 2010
Bendita sea el alma que se inventó los puentes
lunes, 17 de mayo de 2010
a ver que sale
sábado, 13 de febrero de 2010
la historia triste de mis putas
Camilo calle
Lo de la cancha de basket que funcionó mucho mejor como cancha de micro fue culpa de algún artista al que se le ocurrió la idea de construir en una unidad residencial en Medellín, en donde el futbol manda la parada y solo como el diez porciento le jala al basket, una cancha de baloncesto para entretener a la población juvenil que habita un barrio de gente no muy rica pero definitivamente muy acomodada. Pero como el noventa porciento queríamos ser futbolistas cuando grandes obviamente utilizamos ese espacio para jugarnos los cotejos. Usábamos como porterías los dos postes de acero que sostenían el tablero de basket, entre los cuales, entre los postes, apenas cabía el balón de futbol, lo que era ya un gran reto, y así nos ahorrabamos el cuento de que vea, arranque usted tapando que yo me pongo a los dos goles. Y después de esos dos goles chupe, pa' la portería, y que pereza porque lo bueno es jugar y no quedarse atrás como un memo viendo como el resto disfruta del juego tirando caños, ochos y paredes. Y pues si que en Colse no teníamos esta mierda, y no porque se la tiráramos al rio sino porque todos jugábamos al mismo tiempo, y por eso tanta felicidad, tantos buenos recuerdos. Y por eso tan duro que Colse desapareciera de la noche a la mañana, cuando nos mudamos pa' la capital. La misma de la que aparentemente me va tocar hablar, pero otro día por que mañana la madrugo y me quiero ir a acostar ya. Además este artista tiene dolor de cabeza por el tequila y la cerveza de esta mañana, y mañana con el abogado se tiene que ir a entrevistar.
jueves, 21 de enero de 2010
golden wings
The answer is unknown until I find a letter from the man in my mailbox in the next few months, welcoming to Canada, offering me the wings I've been trying to wear for the last few years. But the anxiety is still here, sitting on the right side of my chest waiting for the time to pass. What else can I do besides keep fulfilling my dreams one day at a time and enjoy the rush that this brings to my heart, while I get drunk with the smell of the ocean that travels in the northern breeze, while I fall in love with all the pretty people that hang out in the city of steeples in the middle of the sea. And the waiting won't feel like waiting at all.
jueves, 10 de diciembre de 2009
pensando en ti
Mejor dicho ni pa' que les cuento. Por aquí ando en la biblioteca trabajando en el blog, que porque tengo media hora pa' quemar entonces me dije venga, camine pa' la biblioteca y continua el texto que empezó ayer y porai derecho se esconde del frío. Y pues aquí estoy sentado en la biblio, en el compu número 49 listo pa' seguir con "no ve que si no sigo se me olvida", y a que no adivinan qué... no traje el cuaderno donde tengo el borrador. Salí sin mochila que porque quería andar ligerito y vea, pailabdul. Pero a que no adivinan otra cosa... en el compu número 48 está sentada una princesa.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
no ve que si no sigo se me olvida
Salí uno de esos viernes a dar una vuelta, a caminala en el centro a ver con quien me encontraba. No me acuerdo que horas eran pero estaba oscuro y ventiado. La primera canción que sonó en el aipod fue merceditas ya me voy, sonreí cuando escuché el violín y con esa cara me quedé durante toda la caminada, desde mi casa hasta el centro, en donde me gritaron Chuchooo! mientras atravesaba una calle. Yo bajé la mirada que la tenía en las nubes y me encontré con jackie boy, que venía a cerrarme el paso. Los siguientes dos pasos que di los di corriendo y después del segundo salté. Jackie boy me atajó en el aire cagado de la risa y me dijo dos veces seguidas que yo estaba loco. Anything but normal, le contesté yo, y volví a tierra. Hey chucho, usted qué, que va a hacer? Se me pega para una botellita de vino nos la tomamos porai en la calle? Pero de una -le dije yo-, con usted bombón pa' las que sea. Y de ahí pal cisne, que es una licorera que queda cerquita al puente azul y en donde venden un litro de tintacho por only once dolaretes y sesenta centavos, y ya con ella en la mano nos fuimos pa' la plaza bastión en donde nos encontramos una banca vacía, y pues ahí nos sentamos a bebernos la sangre de cristo y a desatrazarnos (es que hace cinco meses que no nos veíamos). Ahí fue cuando me enteré de Susi, que tiene 20 años, trabaja en una tienda donde venden ropa en downtown y en las noches se le aparece a jackie boy en los sueños. Pero esta noche se nos iba a aparecer a los dos en carne y hueso porque más tarde íbamos para una exposición de arte a la que Jackie boy estaba invitado, por ella, claro, y pues como yo andaba de pegado y a la exposición cualquiera podía entrar de una me incluí en el plan. Entonces la botella de vino era para calentar motores no mas, pa' coger alas y volar por el resto de la noche. Precisamente la primera que voló fue la botella que conversadita conversadita se nos acabó... y ahora, quien podrá salvarnos? Susi, quiero llamar a Susi dijo jackie boy. Acompañame a buscar un teléfono público. Le dije que ni en el centro ni en el barrio chino había podido encontrar uno yo, pero él me dijo que en el viejo puerto quedaba un sobreviviente y de una arrancamos p'allá. Dicho y hecho en el viejo puerto nos encontramos un tragamonedas, en la terraza de la torre del reloj, que marcaba las diez y once. Jackie Boy sonrió cuando Susi le contesto y ahí aproveché yo pa' darme una caminaita alrededor y darle privacidad al muchacho. También porque quería hablar con las estrellas y compartir con ellas la alegría que me invadía en ese momento.
(Estoy enamorado de esta ciudad en donde es tan fácil salir a caminar y encontrarse a un amigo de pura casualidad que por lo general carga una guitarra en el hombro, y así termina uno en cualquier banca o recostado contra cualquier muro, hablando mierda entre canciones vinos y cigarros.)
Dos cuadras más tarde estabamos Susi, jackie boy y yo en la exposición, de la que solo vale la pena mencionar que había vino tinto, blanco, salami queso piña fresas y torta de chocolate, todo gratis. Empezamos con una copa de vino tinto cada uno pero no nos convenció a ninguno, igual le dimos otra oportunidad que pa' que después no digan que uno es muy exigente, y nos tomamos la segunda. Pero nada, el hijuemadre estaba muy maluco, pa' que, entonces lo pasamos con queso y salami, que a su vez pasamos con vino blanco, que tampoco pegó. Pero yo convencí a jackie boy que eso era porque llevábamos un rato pegándole al tintacho y que por eso el blanco no nos convencía, que mínimo necesitábamos otras dos copas, una p'acabar de juagar el sabor del tinto en el paladar y otra pa' cogerle el sabor al blanco. Salud, salud, salud, salud. Y nada, nada que pegaba, y pues lo pasamos con fresas y torta de chocolate. La piña se la dejamos a las niñas, y nos abrimos pa' la fiesta, ansioso por verme otra vez con cindy crawford.
Pues si que a la fiesta llegamos y precisamente fue la cindy quien nos abrió la puerta, y otra vez la hijuemadre me miró de pies a cabeza. Esta vez fui yo el que se escondió en el tapete que era crema y con manchas de grasa por todos lados, y permisito bombón yo me quito los zapatos (es que aquí en el norte se baja uno los shus antes de entrar a las casas) y me senté en un rincón donde no había mucha gente. Merceditas se sentó al lado mio y empezamos los dos con el interrogatorio. Estudias o trabajas? uer ar iu from? Montreal? Rili? Vea pues donde me encontré a la francesita que me vengo soñando hace rato, al otro lado del charco. De que más hablamos? No me acuerdo porque eso fue hace rato, en todo caso la conversada estuvo lo más de amena y porai solté un par de chistesitos que pegaron. Al rato se arrimó jackie boy a despedirse que porque se iba a trabajar y ahí aproveché yo y me le pegué.
Merceditas, ya me voy, porque no me apunta su teléfono aquí en el brazo y yo la llamo un día de estos pa' que hagamos algo pero solamente usted y yo. La niña muy obediente lo apuntó con un marcador pa' que la lluvia no lo fuera a borrar. Me despedí con dos picos, uno a cada lado, y le dije chao.